sábado, 22 de enero de 2011

Tres días de enfermedad


Parece mentira, pero finalmente he acabado cogiendo la gripe. Yo que me reía y me decía, si lo peor del invierno ha pasado, porqué voy a caer mala. Pues si señores, tres días intensivos en cama me han devuelto la cordura y he redescubierto que con el cuerpo enfermo uno no es nada. Tan poca credibilidad daba a mi estado, que ayer sin ir más lejos, con mi gripe, decidí ir a clase. Ante mi expresión famélica la profesora evidentemente, me recomendó utilizar mascarilla, pero me dí por ofendida y respondí que en el caso de sentirme mal me iría sin pensarlo. La decisión de ir a clase, debo confirmar que no fue la mejor opción porque me puse bastante peor. Para colmo en cuestión de unas horas ¡bajaron las temperaturas casi diez grados!, si yo tampoco daba crédito. Ahora tras paracetamoles y jarabes para la tos, he de decir que me encuentro mucho mejor. Pero....¿por qué siempre se nos olvidan los malos momentos y hasta que no los revivimos no redescubrimos lo malos que fueron? De momento seguiré durmiendo para poder resucitar como Dios Manda (expresión muy viejil, pero muy sensata incluso para una atea).

viernes, 6 de marzo de 2009

El mundo de las hadas


El cielo se ha teñido de un azul que apenas deja pasar la luz de la luna. La noche, cerrada, nos cuenta la verdad, y aquello que a la luz del dia se oculta. Nadie sabe donde se esconden, solo unos pocos dados por locos, dicen haberlas visto. Son pequeños seres, que solo viven de noche, y duermen de dia. No les hacen falta la luz de luna, o de las estrellas para poder ver lo que sucede a su alrededor, pues tienen un corazon tan inocente, que recubre sus cuerpos de un aura que las llenan de luz. Son todas y cada una de ellas totalmente diferentes, asi como sus propias misiones.

Cuentan los cuentos mas antiguos, que estos seres son llamados hadas, y que estaban predestinadas a cuidar de la naturaleza. Todas tienen rasgos diferentes que las hacen ser especiales, todas nacen de la vida. Ya que al pie de las pequeñas montañas existen unas plantas de las que se dice, que son capaces de crecer en varios dias, y de florecer a las pocas horas, y de cuyas flores nacen las hadas. Despues de su nacimiento la planta muere, y ellas son mimadas por los arboles que las dan refugio, el viento que las comunica aunque se encuentren muy lejos unas de otras, y el agua que las da alimento.
Al igual que agrupamos los elementos de la naturaleza, en agua, tierra, aire y fuego, las hadas tambien, nacen perteneciendo a uno de ellos, ya que su futura mision, sera la de protegerlo, ya que a el, ademas, esta ligada su vida. Por ello, deben cuidarse entre todas porque si un elemento se encuentra deteriorado, todas en cuestion de tiempo el resto de elementos se encontraran en mal estado.
La vida de las hadas, suele ser muy largo, pero cuando mueren, mueren en soledad transformandose en aquella parte de la naturaleza de cuyo cuidado dependia. Cada una de ellas, vivira en distintos lugares, para poder desempeñar sus destinadas misiones. Las hadas del agua, viven entre los juncos, tambien entre las rocas, y cuidan del agua, y que cuyo ciclo se lleve a cabo sin interrupcion. Las hadas de la tierra, viven sobretodo entre los pequeños matorrales, y tienen como mision cuidar de la tierra, para que produzca y nazca de ella la vida que la nutre. Las hadas del aire, viven entre las copas de los arboles, son las mediadoras entre las brisas y los vientos, para que las nubes puedan moverse y las lluvias puedan viajar a todos los lugares. Por ultimo estan las hadas del fuego, hadas cuya mision es la de controlar las temperaturas del aire y de la tierra sean las adecuadas para la vida, para que la naturaleza pueda seguir su ciclo vital.
Pero las hadas, ademas de estar destinadas para cuidar de la naturaleza, tambien tienen sentimientos, y pueden estar felices, sentirse solas, y de ellos han aprendido, vigilando a los hombres, por lo que tambien han descubierto el amor. Envidian, el poder amar a alguien, pero pocas hadas se atreven a ello, pues cuando sus timidos corazones, laten por amor, su imperecedera vida se hace mortal, y comienzan a perder sus condiciones para poder llevar a cabo sus misiones. Este amor que sienten, no las mata, ni las hace mas debiles, pero si las transforman. Cuando se enamoran lo hacen de los seres humanos, se sienten atraidos por ellos, y cuando su corazon esta inhundado por el amor hacia uno de ellos comienza la transformacion. Y esta historia la que le sucedio a un hada, a un hada que por amor se convirtio en mujer.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Una mañana de lluvia

El cielo de la ciudad cada dia es diferente, supongo que es para que no imagines lo que puede ocurrir a lo largo del dia. Asi puedes dirigir tus pasos, bien hacia un plan muy calculado de lo que vas a hacer, o puedes atravesar el umbral con la idea de que se hará lo que vaya brindando el momento. Es entonces, cuando cualquier alternativa se hace interesante, porque ambas, a cada paso te van enseñando nuevas expectativas.
Hoy como cualquier otro dia, he salido con una nueva sensación, he cogido la bicicleta ante un sol que hace sus intentos por salir, e incluso parece brillar cuando pasas por delante de los grandes ventanales de los supermercados. Entonces, transcurren las horas, y te abandonas, y dejas a un lado el tiempo. Conoces, aprendes y descubres tantas cosas que parece mentira que puedan caber en un solo dia.
Pero levantas la mirada al cielo y descubres que esta lloviendo de nuevo. Es en este instante, cuando bajas la vista al suelo sonriendo, y mientras huyes con la bicicleta a toda prisa, piensas que solo puede existir una ciudad tan interesante como esta que aumenta su encanto cada dia regalandome una mañana de lluvia.

viernes, 24 de octubre de 2008

Una nueva vida


Hace ya casi un mes, que me he ido de casa, a un lugar en el que jamás pensé que podia llegar, a un lugar en el que encuentro mil oportunidades lejos de todo lo que más quiero. Podría coger el avión en cualquier momento, solo por un abrazo. Aqui todo aún es tan extraño, y a la vez la novedad se hace más atrayente, en cuanto a que no conozco nada, ni tampoco a nadie.

Las puertas del futuro se abren, y los caminos surgen, y la decisión se confunde. Pero no la cordura, aun se lo que quiero, aunque no se que hare cuando vuelva, eso lo descubriré a lo largo de este año.